Ilustración generada con IA de un especialista ante equipos informáticos en un centro de datos.

Iberoamérica acuerda en Madrid una alianza de inteligencia artificial centrada en datos y lenguas

Los países iberoamericanos acordaron el 3 de noviembre en Madrid crear una Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial. La iniciativa busca coordinar recursos, desarrollar tecnología adaptada a la región y reforzar su capacidad para decidir sobre el uso de estas herramientas. El acuerdo ministerial se elevará a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de los días 4 y 5 de noviembre para su adopción, según la Secretaría General Iberoamericana y el Ministerio para la Transformación Digital.

La adhesión será voluntaria. El anuncio no establece una incorporación automática de todos los Estados a cada proyecto, sino un marco de cooperación al que podrán sumarse los miembros de la Conferencia Iberoamericana. La reunión estuvo acompañada de la Declaración de Madrid sobre Transformación Digital e Inteligencia Artificial.

Datos compartidos y modelos para las lenguas de la región

La alianza se organiza alrededor de tres ámbitos: acceso a datos de calidad, desarrollo de modelos adaptados a las lenguas y necesidades iberoamericanas, y cooperación en capacidades de computación. El objetivo anunciado es que investigadores, administraciones y empresas puedan aprovechar esos recursos en aplicaciones de interés público.

El espacio de datos previsto tendrá una estructura federada. Cada país conservará la decisión sobre qué información comparte y bajo qué condiciones. Por tanto, el planteamiento comunicado no consiste en concentrar toda la información regional en una única base, sino en facilitar la colaboración respetando los marcos nacionales.

En el ámbito lingüístico, se busca mejorar la representación del español, el portugués, otras lenguas oficiales y los idiomas indígenas. La cooperación partirá también de iniciativas existentes, entre ellas ALIA, de España; AMALIA, de Portugal; LATAM GPT, impulsada por Chile, y SoberanIA, de Brasil. La intención es permitir adaptaciones nacionales y sectoriales sobre capacidades compartidas.

Cooperación voluntaria y protección de derechos

La línea dedicada al cómputo pretende conectar recursos disponibles y necesidades de los proyectos. Según la explicación oficial, esta colaboración no exige crear una nueva infraestructura regional. Se trata de organizar mecanismos de acceso y cooperación que aprovechen las capacidades existentes.

Los Estados que se adhieran asumirán una participación activa y una contribución pública que podrá ser económica o en especie, según sus circunstancias. La regulación de esas aportaciones dependerá del modelo común de gobernanza. El anuncio describe así un compromiso de cooperación y sus líneas de trabajo, sin presentar como operativos todos los futuros servicios.

La Declaración de Madrid incorpora además la protección de derechos, la seguridad, la privacidad y la sostenibilidad como criterios para el desarrollo tecnológico. Durante la reunión se validaron referencias iberoamericanas sobre protección de datos e interoperabilidad de los servicios públicos digitales. Son orientaciones no vinculantes, que deben respetar las normas y prioridades de cada Estado.

La aprobación ministerial es el paso confirmado hasta ahora. La adopción por la cumbre, la adhesión efectiva de los países y la puesta en marcha de proyectos concretos son fases distintas. Su seguimiento permitirá valorar cómo se traducen los objetivos anunciados en recursos y aplicaciones para la ciudadanía.

Fuentes: SEGIB, acuerdo ministerial; Ministerio para la Transformación Digital; SEGIB, Declaración de Madrid.

Imagen de recurso generada con inteligencia artificial; no es una fotografía del hecho relatado.

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