Ilustración generada con IA de investigación en aguas polares; no representa al Odón de Buen ni la expedición real.

El Odón de Buen estrena campaña antártica con investigación y apoyo a las bases españolas

El Odón de Buen ha iniciado su primera campaña oficial de investigación antártica tras salir de Cádiz el 4 de noviembre. El buque del Instituto Español de Oceanografía, integrado en el CSIC, combinará trabajo científico con operaciones logísticas para las bases españolas. Su incorporación amplía los medios disponibles para estudiar las aguas polares y apoyar la actividad sobre el terreno durante el verano austral.

La misión forma parte de la Campaña Antártica Española 2026-2027 y coincide con los cuarenta años del primer campamento estable del CSIC en la isla Livingston. El calendario de apertura de las bases Juan Carlos I y Gabriel de Castilla está previsto entre el 6 y el 10 de diciembre, según el organismo científico. Es una previsión operativa, no una apertura ya realizada.

Investigación oceanográfica y apoyo a las bases

Entre los trabajos anunciados figura FRUELA, dirigido por Fiz Fernández y José A. Padín, del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo. El proyecto volverá sobre observaciones realizadas hace veinte años en el entorno del paso de Drake y el estrecho de Bransfield. La comparación permitirá estudiar cómo han evolucionado las condiciones oceanográficas de esa región.

Otra iniciativa, coordinada entre la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el IEO-CSIC, analizará la producción y la variabilidad del plancton en el norte del mar de Weddell. El hielo condicionará las operaciones. El CSIC presenta esta incursión como la primera de un proyecto científico español en esa zona a bordo de un buque español.

El Ministerio de Ciencia sitúa la participación del conjunto de la campaña en torno a 350 personas, entre personal investigador, técnicos y tripulaciones. Esa cifra corresponde al despliegue de la campaña y no a la capacidad simultánea del barco. Las actividades estarán relacionadas con cerca de treinta proyectos de investigación y comunicación científica.

Un barco diseñado para trabajar en aguas profundas

El oceanográfico mide 84,3 metros de eslora y 17,8 de manga, y dispone de cerca de mil metros cuadrados para laboratorios y trabajo especializado. Su equipamiento puede desplegarse a más de seis mil metros de profundidad. La construcción recibió una financiación de 85 millones de euros, con apoyo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, según la información ministerial.

La salida de Cádiz también ha reabierto el debate sobre la vinculación del barco con su puerto base. En una información firmada por Pilar Vera, Diario de Cádiz recoge que la secretaria general de Investigación, Eva Ortega, prevé una presencia más continuada en la ciudad una vez concluya la transición desde Vigo, donde se construyó y realizó pruebas.

El diario señala que el regreso de esta campaña está previsto a Vigo y que no consta un plan para instalar una oficina de gestión en Cádiz. Esa cuestión organizativa convive con el despliegue polar: el buque debe facilitar traslados de personal, suministros y apoyo a los proyectos, además de sus propias investigaciones oceanográficas.

Imagen destacada: ilustración generada con inteligencia artificial. Imagen de recurso; no es una fotografía documental del acontecimiento.

Fuentes: CSIC; Ministerio de Ciencia; Diario de Cádiz, Pilar Vera.

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